21 de agosto de 2010

¿CÓMO CONOCER A DIOS?

Los tres caminos principales para conocer a Dios.

1. ¿Cómo conocer a Dios? Hay tres caminos principales: observar la creación, aprender lo que Él nos ha revelado de sí mismo, y hacer oración.

2. ¿Qué nos dice la creación sobre Dios? Observando las criaturas se pueden sacar varias conclusiones sobre el Creador:

o Dios es muy sabio y poderoso para crear un universo tan espléndido (big bang ; evolucionismo).

o El Creador posee en grado máximo las perfecciones que vemos en las criaturas, sin mezcla de defectos o limitaciones. Por ejemplo, Dios es Bueno y Justo, y no es mortal.

o Dios es espiritual, pues los seres materiales se pueden romper.

o Dios es eterno: el Creador ha de existir siempre, pues si no, ¿quién lo crea a Él?

3. ¿Qué nos dice
la Revelación sobre Dios? Estudiar las enseñanzas de Jesucristo es un camino bueno y preciso para conocer a Dios. Así se puede aprender entre otras cosas que:

o Dios premia a los buenos (cielo) y castiga a los malos (infierno).

o En Dios hay tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo.

o Dios nos ama mucho: el Hijo de Dios se hizo hombre y murió en
la Cruz para salvarnos.

4. ¿Qué aprendemos en la oración sobre Dios? La oración es un modo sencillo y profundo de conocer al Señor. Nos adentra en la amistad e intimidad divinas. Allí entendemos mejor sus planes y deseos. Lo que le disgusta y agrada de nuestro comportamiento particular y de los hombres en general. También en la oración podemos pedir ayuda a Dios, y este auxilio divino es medio muy eficaz para acercarse a Él.


5. Un buen camino para conocer a Dios: esforzarse en llevar una vida santa. Este afán por cumplir la voluntad divina robustece y aumenta el Amor al Señor, y el amor descubre mil cosas sobre el amado. Además, Dios mismo se manifiesta más
íntimamente a los que le aman.

14 de julio de 2010

FESTEJO DE NUESTRO CUMPLEAÑOS Nº 22

El 5 de julio nuestra comunidad festejo sus 22 años de vida junto a Cristo camino, verdad y vida!!! Comenzamos con la Santa Eucaristía, recibimos la bendición de nuestro Párroco Padre Pedro, después compartimos un chocolate, y entregamos unos presentes a nuestros hermanos.


El día sábado compartimos un almuerzo y se realizaron juegos...cantamos karaoque...y
pasamos una hermosa jornada!!!

Que Dios nos bendiga para que podamos seguir anunciando con entusiasmo y alegría su palabra por muchos años mas! oh bella chau!

4 de julio de 2010

UNA TARDE ANTE EL SAGRARIO

Cuando las personas tienen mucho que pensar, mucho que caminar, mucho que correr... andan ahí, Señor, ahí afuera. Desde aquí se oye el clamor del mundo. Ruido de coches, motocicletas, ruido de gran tráfico y ajetreo, de velocidad, de impaciencia. Hace mucho calor. Afuera todo es gran agitación, ruido de vida...y la Vida está aquí. En esta soledad, en este silencio, en esta semipenumbra, en esta quietud...

La nave desierta... Mármol, vitrales, imágenes... nada tiene vida, todo es materia muerta, solo hay algo que tiembla, que se mueve, que parpadea... es la lámpara roja del Sagrario. Está señalando que en ese silencio, en esa quietud, en esa gran paz está Dios. Un Dios que siendo el Rey de todo lo creado, está oculto tras unas cortinillas y una pequeña puerta. Silenciosa y humilde espera. Entrega y sumisa esperanza de un Dios que es todo amor. Mansedumbre infinita, paciencia de siglos... Locura de amor de un Dios enamorado de sus criaturas. Sólo a un Dios que muere por amor se le podía haber ocurrido semejante entrega.


Ahí estás, Señor, encerrado en todos los Sagrarios del mundo, desde los de oro y piedras preciosas, en las imponentes y majestuosas catedrales hasta los más humildes y simples de madera, en las iglesias perdidas de las sierras y en las casi legendarias misiones. Ahí te quedaste, Señor, paciente y sumiso, esperando. Porque los enamorados no pueden dejar a quien aman y tu te ibas a la Casa del Padre Celestial, a tu verdadero Reino con tu Madre, con los Santos, con los Ángeles...y nosotros aquí, solos, tropezando, cayendo perdiendo el CAMINO..., teniendo cada vez más lejano, más borroso, el recuerdo de tu paso por la tierra.

Pero no, te quedaste aquí, dando todo por nada; esperando, siempre esperando en tu gran locura de amor; para que sepamos que no te fuiste, que estás aquí, para ser nuestro alimento, carne de nuestra carne, sangre de nuestra sangre; para compartir nuestra alegría, para acompañarnos en nuestra soledad y nuestras penas.

¡Supremo amor de todos los amores que no pudo dejar solo al corazón del hombre porque sabía que tarde o temprano el corazón del hombre lo buscaría, lo necesitaría, lo llamaría... Y Él, sin pérdida de tiempo le daría la respuesta de amor:

- Aquí estoy, siempre me quedé contigo...nunca me fui, siempre te estoy esperando...

6 de junio de 2010

MUCHAS GRACIAS Y BENDICIONES QUERIDOS HERMANOS DEL SECRETARIADO NACIONAL!!!

El pasado sabado 29 de mayo, tuvimos la gracia de Dios de que nuestros hermanos del Secretariado Nacional, visiten nuestra querida provincia de Jujuy.
Y también visitaron nuestra comunidad el día sábado, en el que compartimos una merienda.
Todos cantamos, y alabamos a Dios!!!fue una jornada bendecida por Dios, ya que la mayoría pudo conocer a otros hermanos del movimiento!
Después compartimos el chocolate y las cosas dulces que prepararon nuestros hermanos de comunidad...
Luego nuestro coordinador nacional Diego Varela, nos regalo unas palabras de animo, para seguir trabajando unidos por Cristo Camino, Verdad y Vida, en este querido Movimiento!
Damos gracias a Dios queridos hermanos del Secretariado Nacional, por su visita a Jujuy y los animamos a seguir adelante llevando el estandarte de la palabra de Jesucristo!!! y anunciando su amor y misericordia en el trabajo apostólico que El les ha confiado!!!
Desde aquí les ofrecemos a Dios nuestro mejores deseos para que concreten lo que tienen planificado durante su gestión y bendiciones por todos ustedes y para sus comunidades y familias!!! oh bella chau!!!

30 de mayo de 2010

PENTECOSTES

Origen de la fiesta

Los judíos celebraban una fiesta para dar gracias por las cosechas, 50 días después de la pascua. De ahí viene el nombre de Pentecostés. Luego, el sentido de la celebración cambió por el dar gracias por la Ley entregada a Moisés.
En esta fiesta recordaban el día en que Moisés subió al Monte Sinaí y recibió las tablas de la Ley y le enseñó al pueblo de Israel lo que Dios quería de ellos. Celebraban así, la alianza del Antiguo Testamento que el pueblo estableció con Dios: ellos se comprometieron a vivir según sus mandamientos y Dios se comprometió a estar con ellos siempre.
La gente venía de muchos lugares al Templo de Jerusalén, a celebrar la fiesta de Pentecostés.
En el marco de esta fiesta judía es donde surge nuestra fiesta cristiana de Pentecostés.

La Promesa del Espíritu Santo

Durante la Última Cena, Jesús les promete a sus apóstoles: “Mi Padre os dará otro Abogado, que estará con vosotros para siempre: el espíritu de Verdad” (San Juan 14, 16-17).
Más adelante les dice:
“Les he dicho estas cosas mientras estoy con ustedes; pero el Abogado, El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése les enseñará todo y traerá a la memoria todo lo que yo les he dicho.” (San Juan 14, 25-26).
Al terminar la cena, les vuelve a hacer la misma promesa:
“Les conviene que yo me vaya, pues al irme vendrá el Abogado,... muchas cosas tengo todavía que decirles, pero no se las diré ahora. Cuando venga Aquél, el Espíritu de Verdad, os guiará hasta la verdad completa,... y os comunicará las cosas que están por venir” (San Juan 16, 7-14).
En el calendario del Año Litúrgico, después de la fiesta de la Ascensión, a los cincuenta días de la Resurrección de Jesús, celebramos la fiesta de Pentecostés.

Explicación de la fiesta:

Después de la Ascensión de Jesús, se encontraban reunidos los apóstoles con la Madre de Jesús. Era el día de la fiesta de Pentecostés. Tenían miedo de salir a predicar. Repentinamente, se escuchó un fuerte viento y pequeñas lenguas de fuego se posaron sobre cada uno de ellos.

Quedaron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas desconocidas.

En esos días, había muchos extranjeros y visitantes en Jerusalén, que venían de todas partes del mundo a celebrar la fiesta de Pentecostés judía. Cada uno oía hablar a los apóstoles en su propio idioma y entendían a la perfección lo que ellos hablaban.
Todos ellos, desde ese día, ya no tuvieron miedo y salieron a predicar a todo el mundo las enseñanzas de Jesús. El Espíritu Santo les dio fuerzas para la gran misión que tenían que cumplir: Llevar la palabra de Jesús a todas las naciones, y bautizar a todos los hombres en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Es este día cuando comenzó a existir la Iglesia como tal.

¿Quién es el Espírtu Santo?

El Espíritu Santo es Dios, es la Tercera Persona de la Santísima Trinidad. La Iglesia nos enseña que el Espíritu Santo es el amor que existe entre el Padre y el Hijo. Este amor es tan grande y tan perfecto que forma una tercera persona. El Espíritu Santo llena nuestras almas en el Bautismo y después, de manera perfecta, en la Confirmación. Con el amor divino de Dios dentro de nosotros, somos capaces de amar a Dios y al prójimo. El Espíritu Santo nos ayuda a cumplir nuestro compromiso de vida con Jesús.

Señales del Espíritu Santo:

El viento, el fuego, la paloma.

Estos símbolos nos revelan los poderes que el Espíritu Santo nos da: El viento es una fuerza invisible pero real. Así es el Espíritu Santo. El fuego es un elemento que limpia. Por ejemplo, se prende fuego al terreno para quitarle las malas hierbas y poder sembrar buenas semillas. En los laboratorios médicos para purificar a los instrumentos señales prende fuego.
El Espíritu Santo es una fuerza invisible y poderosa que habita en nosotros y nos purifica de nuestro egoísmo para dejar paso al amor.

Nombres del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo ha recibido varios nombres a lo largo del nuevo Testamento: el Espíritu de verdad, el Abogado, el Paráclito, el Consolador, el Santificador.

Misión del Espíritu Santo:

  1. El Espíritu Santo es santificador: Para que el Espíritu Santo logre cumplir con su función, necesitamos entregarnos totalmente a Él y dejarnos conducir dócilmente por sus inspiraciones para que pueda perfeccionarnos y crecer todos los días en la santidad.

  2. El Espíritu Santo mora en nosotros: En San Juan 14, 16, encontramos la siguiente frase: “Yo rogaré al Padre y les dará otro abogado que estará con ustedes para siempre”. También, en I Corintios 3. 16 dice: “¿No saben que son templo de Dios y que el Espíritu Santo habita en ustedes?”. Es por esta razón que debemos respetar nuestro cuerpo y nuestra alma. Está en nosotros para obrar porque es “dador de vida” y es el amor. Esta aceptación está condicionada a nuestra aceptación y libre colaboración. Si nos entregamos a su acción amorosa y santificadora, hará maravillas en nosotros.

  3. El Espíritu Santo ora en nosotros: Necesitamos de un gran silencio interior y de una profunda pobreza espiritual para pedir que ore en nosotros el Espíritu Santo. Dejar que Dios ore en nosotros siendo dóciles al Espíritu. Dios interviene para bien de los que le aman.

  4. El Espíritu Santo nos lleva a la verdad plena, nos fortalece para que podamos ser testigos del Señor, nos muestra la maravillosa riqueza del mensaje cristiano, nos llena de amor, de paz, de gozo, de fe y de creciente esperanza.


El Espíritu Santo y la Iglesia:


Desde la fundación de la Iglesia el día de Pentecostés, el Espíritu Santo es quien la construye, anima y santifica, le da vida y unidad y la enriquece con sus dones.

El Espíritu Santo sigue trabajando en la Iglesia de muchas maneras distintas, inspirando, motivando e impulsando a los cristianos, en forma individual o como Iglesia entera, al proclamar la Buena Nueva de Jesús.

Por ejemplo, puede inspirar al Papa a dar un mensaje importante a la humanidad; inspirar al obispo de una diócesis para promover un apostolado; etc.


El Espíritu Santo asiste especialmente al representante de Cristo en la Tierra, el Papa, para que guíe rectamente a la Iglesia y cumpla su labor de pastor del rebaño de Jesucristo.

El Espíritu Santo construye, santifica y da vida y unidad a la Iglesia.

El Espíritu Santo tiene el poder de animarnos y santificarnos y lograr en nosotros actos que, por nosotros, no realizaríamos. Esto lo hace a través de sus siete dones.

Los siete dones del Espíritu Santo:


Estos dones son regalos de Dios y sólo con nuestro esfuerzo no podemos hacer que crezcan o se desarrollen. Necesitan de la acción directa del Espíritu Santo para poder actuar con ellos.


SABIDURÍA: Nos permite entender, experimentar y saborear las cosas divinas, para poder juzgarlas rectamente.


ENTENDIMIENTO: Por él, nuestra inteligencia se hace apta para entender intuitivamente las verdades reveladas y las naturales de acuerdo al fin sobrenatural que tienen. Nos ayuda a entender el por qué de las cosas que nos manda Dios.


CIENCIA: Hace capaz a nuestra inteligencia de juzgar rectamente las cosas creadas de acuerdo con su fin sobrenatural. Nos ayuda a pensar bien y a entender con fe las cosas del mundo.


CONSEJO: Permite que el alma intuya rectamente lo que debe de hacer en una circunstancia determinada. Nos ayuda a ser buenos consejeros de los demás, guiándolos por el camino del bien.


FORTALEZA: Fortalece al alma para practicar toda clase de virtudes heroicas con invencible confianza en superar los mayores peligros o dificultades que puedan surgir. Nos ayuda a no caer en las tentaciones que nos ponga el demonio.


PIEDAD: Es un regalo que le da Dios al alma para ayudarle a amar a Dios como Padre y a los hombres como hermanos, ayudándolos y respetándolos.


TEMOR DE DIOS: Le da al alma la docilidad para apartarse del pecado por temor a disgustar a Dios que es su supremo bien. Nos ayuda a respetar a Dios, a darle su lugar como la persona más importante y buena del mundo, a nunca decir nada contra Él.

18 de mayo de 2010

CUMPLEAÑOS DE NUESTROS HNOS DE LA COMUNIDAD DE JUAN PABLO II

Con mucha alegría, el pasado domingo 16 nos unimos en la eucaristía para festejar en la parroquia Espíritu Santo, el cumpleaños nº 2 de nuestros hermanos de la comunidad Juan Pablo II.
La misma comenzó con la misa de hs 20 y luego compartimos con ellos un agasajo junto a todo el movimiento.
Los chicos de la comunidad de Juan Pablo II, presentaron su remera, su bandera y nos obsequiaron a todas las comunidades hermosos recordatorios!
Desde nuestra oración elevamos al Padre, nuestras intenciones por su comunidad para que los fortalezca siempre en su amor y para que perseveren unidos en la construcción de Reino de Dios! Animo a toda su comunidad y especialmente a los coordinadores: Gabriela Ramos y Cristian Biassini! ¡Muchas felicidades y bendiciones! "Que sepa el mundo, que sepa hermanos que el fuego santo debe arder...oh bella chau!!!"